FUEGO DE DIOS
"Entonces cayo fuego de Jehova y consumio el holocausto, la lena, las piedras y el polvo, y aun lamio el agua"

1 de Reyes 18 : 38a
 
     ¿Has visto alguna vez algo quemarse en fuego? No improta si la experiencia fue buena o mala lo interesante es que el fuego tiene algo que nos atrae. En una ocasión llevé a mi familia a una cabaña en las montañas. Y lo que más disfrutamos eas noche fue el de tostar malvaviscos ("marshmellows") en el fuego de la chimenea. La presencia de Dios es como ese fuego en la chimenea. Cuando aparece no se puede evitar mirarla y disfrutarla. Su calor y vida nos invita a estar cerca del Dios vivo. Es por esto que debemos anhelarla en nuestra vida siempre.

     Ahnelar el fuego de Dios es desear que la vida de Cristo esté en nosotros. Es desear la presencia de Aquel que todo lo puede se haga real en nuestras vidas. Y cuando este fuego cae suceden cosas maravillosas. Dios nos abre los ojos para que podamos verlo a Él y tomemos ánimo de que Él esta cerca de nosotros. Nos da las energías que necesitamos para seguir hacia delante en Su Nombre. El fuego de Su Presencia consume lo que esté impidiendo que le creamos y le seamos fieles. ¿Habrá algo que te este haciendo dudar del amor de Dios? Si es así preséntaselo a Dios y pide que Su Fuego te toque.

                                                                                                                                                                                          -Pastor Roberto Ramírez
 
 
El Mensajero
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